domingo, 18 de noviembre de 2012


Sinceramente, ser músico es una de las mejores cosas que jamás me podrán haber pasado. Es una vida agridulce: llena de largas horas de intenso estudio del cual no siempre salimos muy bien parados, pero también del amor al arte. Por esa eterna sonrisa del niño interior que nos dice "Sí, lo estás haciendo bien", estos son mis acordes, mi vida, mi todo yo. Gracias. ^^


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