lunes, 13 de junio de 2011

Apenas escondido, en ese lúgubre sofá transparente de colores emancipados, se encuentra ofendido el más deseo consolado de la pasión humanística. ¿Tal vez fuera más facil olvidarlo? Los pies hundidos de la más espesa arena.

- ¿Crees que somos perfectos juntos, Nick? - murmulló con una pequeña sonrisa entreabierta.

De pronto un estruendo del más cálido rayo que atravesó el pecho herido de la pobre chica. Era él... su destino.

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