sábado, 14 de enero de 2012

Vieja esperanza...

Hace mucho frío, y se nota. Desde luego, vivir en una zona costera cómo es la provincia de Castellón y estar a temperaturas cómo lo están en las zona del Sistema Central no hace ninguna gracia. Y es que el frío húmedo es peor que el seco. Porque se te cala hasta en los huesos por muchas capas de ropa que te pongas. Desde luego, estoy empezando a cansarme de esta situación. ¿Pero qué le vamos a hacer? La gente está tan obsesionada consigo misma, con su propio ego que no entiende el cambio tan importante que perjudica a nuestro ecosistema. Simplemente, viven el hoy y nada más. No se preocupan por el mañana y no saben que sin el hoy, no hay mañana. No habrá Tierra alguna cuando nuestros hijos nazcan. Bueno, cómo dentro de nada nos enviarán a otro planeta con una nave espacial tan grande cómo el Arca de Noé, pues nada, que le den a nuestro planeta natal, ¿Para qué si no nos importa un carajo?

Desde luego, la gente ignora de donde venimos y es de aquí, del mundo. La culpa la tiene la ignorancia colectiva de la sociedad, no los tan acusados dirigentes políticos que tanto se desprecian hoy en día. Cambiar el chip, eso es lo que tenemos que hacer. Así que, por favor, no le echemos la culpa a otro cuando la tenemos nosotros mismos. Cómo decía aquel "Vemos el hierro ajeno pero no la propia paja". ¡Y así nos va!


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