“Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.”, Jorge Luis Borges
lunes, 12 de marzo de 2012
Homenaje a Baudelaire
Suelen, por divertirse, los mozos marineros
cazar albatros, grandes pájaros de los mares
que siguen lentamente, indolentes viajeros,
el barco, que navega sobre abismos y azares.
que siguen lentamente, indolentes viajeros,
el barco, que navega sobre abismos y azares.
Apenas los arrojan allí sobre cubierta,
príncipes del azul, torpes y avergonzados,
el ala grande y blanca aflojan como muerta
y la dejan, cual remos, caer a sus costados.
príncipes del azul, torpes y avergonzados,
el ala grande y blanca aflojan como muerta
y la dejan, cual remos, caer a sus costados.
¡Que débil y que inútil ahora el viajero alado!
El, antes tan hermoso, ¡que grotesco en el suelo!
Con su pipa uno de ellos el pico le ha quemado,
otro imita, renqueando, del inválido el vuelo.
El, antes tan hermoso, ¡que grotesco en el suelo!
Con su pipa uno de ellos el pico le ha quemado,
otro imita, renqueando, del inválido el vuelo.
El poeta es igual ... Allá arriba, en la altura,
¡qué importan flechas, rayos, tempestad desatada!
Desterrado en el mundo, concluyó la aventura:
¡sus alas de gigante no le sirven de nada!
¡qué importan flechas, rayos, tempestad desatada!
Desterrado en el mundo, concluyó la aventura:
¡sus alas de gigante no le sirven de nada!
miércoles, 7 de marzo de 2012
Vaguedades 1
Me siento como un vagabundo,
el cual se arropa a sí mismo,
con su propia lástima:
Los mismos movimientos
con los que el perro se encoge
para acostarse, siempre tan encogido...
Levanto la mirada algunas veces
para vislumbrar, no más que
de vez en cuando, el abismo de la pobreza,
penuria tan llena de estiércol
que es la propia Tierra.
No deberíamos existir los personajes
tan coléricamente compasivos,
tan pisoteados por sus propias palabras
que nos hacen sentirnos presos
de nuestras mismas ideas,
ese fruto tan conocido por la mente.
Tal vez sólo sean los sueños de un rimador antiguo,
de inacabadas frases. Pero existen tantos "Tal vez"
en esta insuntuosa y apenas apetecible infinitez
del ser humano: Todo su poder tizna la melodía infinita
tocada incansablemente por la naturaleza,
siempre tan servicialmente obtusa y egolatra...
Todo lo colocará el tiempo llano, tarde o temprano.
el cual se arropa a sí mismo,
con su propia lástima:
Los mismos movimientos
con los que el perro se encoge
para acostarse, siempre tan encogido...
Levanto la mirada algunas veces
para vislumbrar, no más que
de vez en cuando, el abismo de la pobreza,
penuria tan llena de estiércol
que es la propia Tierra.
No deberíamos existir los personajes
tan coléricamente compasivos,
tan pisoteados por sus propias palabras
que nos hacen sentirnos presos
de nuestras mismas ideas,
ese fruto tan conocido por la mente.
Tal vez sólo sean los sueños de un rimador antiguo,
de inacabadas frases. Pero existen tantos "Tal vez"
en esta insuntuosa y apenas apetecible infinitez
del ser humano: Todo su poder tizna la melodía infinita
tocada incansablemente por la naturaleza,
siempre tan servicialmente obtusa y egolatra...
Todo lo colocará el tiempo llano, tarde o temprano.
jueves, 1 de marzo de 2012
Soneto 104 de Petrarca
No tengo paz ni puedo hacer la guerra;
temo y espero, y
del ardor al hielo paso,
y vuelo para el cielo, bajo a la tierra,
nada aprieto, y a todo el mundo abrazo.
Prisión que no se cierra ni des-cierra,
No me detiene ni suelta el duro lazo;
entre libre y sumisa el alma errante,
no es vivo ni muerto el cuerpo lacio.
Veo sin ojos, grito en vano;
sueño morir y ayuda imploro;
a mí me odio y a otros después amo.
Me alimenta el dolor y llorando reí;
La muerte y la vida al fin deploro:
En este estado estoy, mujer, por tí.
y vuelo para el cielo, bajo a la tierra,
nada aprieto, y a todo el mundo abrazo.
Prisión que no se cierra ni des-cierra,
No me detiene ni suelta el duro lazo;
entre libre y sumisa el alma errante,
no es vivo ni muerto el cuerpo lacio.
Veo sin ojos, grito en vano;
sueño morir y ayuda imploro;
a mí me odio y a otros después amo.
Me alimenta el dolor y llorando reí;
La muerte y la vida al fin deploro:
En este estado estoy, mujer, por tí.
domingo, 26 de febrero de 2012
Totalitarismos 1
Silencio, eso
pido. Todo por la nada.
Porque el
silencio lo dice todo,
Sin decir
absolutamente nada.
Porque sin la
nada no habría un todo.
Todo lo que
suena se queda en nada,
Finalmente,
¡Así va todo!
Porque sin el
todo no habría nada.
Todos caen por
olvidarlo todo.
El silencio,
realmente, lo da todo:
Se calla sin
pedir a cambio nada.
Quien sabe
callar, queda en boca de todos.
El ruido lo
recoge todo:
Todos los
sonidos excepto la nada.
Este es el
verdadero mundo: todo.
J. Poveda
Para Laura Barreda
viernes, 24 de febrero de 2012
Extractos 1
El poeta
[...]
Si quieres solamente, hermana mía,
[...]
[...]
Si quieres solamente, hermana mía,
un beso de unos
labios amistosos
y lágrimas
vertidas por mis ojos,
yo te daré todo
eso prontamente.
Pero que nuestro
amor no se te olvide
si vuelves a
ascender a tu alto cielo.
Yo no canto en
mis versos la esperanza,
ni tampoco la
gloria, ni la dicha,
¡ay de mí!, ni
siquiera el sufrimiento.
Mi boca, como
ves, guarda silencio
para escuchar la
voz del corazón.
[...]
Alfred de Musset
lunes, 20 de febrero de 2012
Mirando al azar, así
es como te veía.
Sonado ya el
esperpento, oído ya la tragedia.
Siguiendo con veloz
trote,
caballo que susurra
su nombre,
hidalgo que tañe su
espada.
¡CORRE! ¿Crees que
llegarás a buen puerto?
No sabes la amargura
que alienta el claroscuro.
Sigue siendo, y por
es, el amable rostro
del anciano
sonriendo, viéndote, oyéndote.
Nace de las grandes
colinas
aquel todopoderoso
gigante,
aquel al que osáis
llamar vuestro hijo.
Nacido de una estirpe
de príncipes,
os arrebata la vida,
el trono
y vuestra mujer, su
madre.
No será presuroso en
tu búsqueda,
preferirá que el
pudrir de tus venas
te alcance antes que
el vasto imperio
que sigue su rumbo,
como un río,
hasta el mar.
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