sábado, 11 de febrero de 2012

No cuenta sus problemas porque asi parece que no han pasado...


Distorsionan nuestras mentes con tanto ruido, convirtieron nuestras vidas en tan solo una competición. Ver la imagen de la realidad, mil maneras de ver las cosas. Ser capaz de recapacitar. No es el dinero, no es el poder, no es ser el primero: es lo que tu quieras. Vamos a elegir donde están nuestras metas. Vamos a gritar lo aprendido hasta ahora. ¡Pruébalo, el mundo se acaba! ¿Qué más da lo que piensen de ti? 


Perdimos el norte, pero nadie dijo que era la única forma correcta de avanzar. No diremos nada que lo pueda joder. Esta noche no existe nadie mas. No entienden de nada. Nosotros dos buscamos algo que todos ignoran. Ella se niega a crecer. Dice que ha nacido solo para llevarle la contraria a todo el mundo. Ha vivido entre mentiras, eso la ha hecho ser de verdad. Sueña con el momento, de escapar. Prometo que algún día lo logrará y ya todo será perfecto. Ella prefiere no hablar. El día que lo haga, explotará todo el mundo. Piensa que todo el mundo se ha unido en su contra, saborea sus segundos. 


Nos conocimos de madrugada, arreglando el mundo en un bar. Pasaron los años, llegó una gran amistad. Un día el ron nos hizo perder el equilibrio y caer. Pasamos semanas sin salir desnudos. Creímos en la película que inventamos sin quererlo. Se han cerrado estas luces de ciudad. Llego esperando otra casualidad. Llamando a cualquier lugar, en nuestra lengua universal. Sintiéndome enorme mirando al cielo, llenándome de miedo a lo desconocido, viajando a la deriva en este mar. Perdido en un grande de color azul.


Aitor Albella

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